El 30
de marzo de 1982, en la intersección de Pedro Molina y Mitre, caÃa herido José
Benedito Ortiz. El dirigente gremial participaba
de una marcha para pedir el regreso de la democracia, cuando fue ultimado a
disparos por la GendarmerÃa en plena calle, mientras él y sus compañeros
cantaban el Himno Nacional Argentino.
Para ese dÃa, la CGT de los Argentinos habÃa convocado a un paro general con la consigna “pan, paz y trabajoâ€. En Mendoza, el llamado sindical tuvo una dura respuesta. Desde una camioneta de GendarmerÃa Nacional efectivos dispararon contra los manifestantes sin mediar palabra e hirieron a varias personas, entre ellos José Benedito Ortiz, del gremio minero (Aoma), quien murió cuatro dÃas después.
La muerte de Ortiz fue prácticamente ignorada, ya que la dictadura militar se habÃa lanzado a la reconquista de las Malvinas y la mayorÃa del paÃs estaba pendiente de este acontecimiento. Por otra parte, los medios de comunicación de la época y las autoridades provinciales actuaron con vil indiferencia.
Por eso, el 30 de marzo de 1982 debe ser rescatado como una más de las luchas para el retorno de la democracia, una de las grandes gestas populares, de rebelión y resistencia contra la injusticia.
Por todo lo expresado es que el
Diputado Nacional Guillermo Carmona y La Corriente Nacional de la Militancia,
participaron con gran satisfacción del acto homenaje realizado el 29 de marzo
de 2014.
En el marco de la semana por la
Memoria, la Verdad y la Justicia, el gobierno provincial organizó un emotivo
acto junto a los familiares de Benedito; su mujer Blanca Villegas y sus hijos
Ana y Raúl. Su nieto, Alexis, fue el primer orador de la tarde y manifestó
sentirse orgulloso de su abuelo. También estuvieron presentes sus amigos y
compañeros gremialistas, asà como organismos de derechos humanos.
El último en tomar la palabra fue
el gobernador Francisco Pérez, quien agradeció a los familiares y a todos los
presentes por su compromiso con la memoria y la justicia.
El homenaje finalizó con la
inauguración del monumento en evocación de José Benedito Ortiz. La obra tiene
una altura total de 4 metros, consta de 2,30 metros de escultura y 1,70 metros
del pedestal. Fue realizada con hormigón armado macizo con un peso total de
tres mil kilos. La patina es bronce envejecido. La obra fue diseñada y creada
por el artista plástico Daniel Jiménez.
Fue un acto de reparación
histórica, de reivindicación contra el infame olvido al que fue sometida la
lucha popular por la libertad.